Jesús

Estoy acá sentado, frente a vos, Jesús, y pienso en que te puedo decir.

No hay palabras en mí boca ni ideas en mí mente lo suficientemente dignas para hablarte, e irónicamente, es con esta disposición cuando mí oración es más hermosa.

No hablo mucho, y muchos de mis seres queridos se quejan de eso. No hablo mucho con mí familia ni con mis mejores amigos, simplemente porque muchas veces no tengo cosas que decir o ya han pasado por mí mente completamente resueltas, salteandome todas las posibles reacciones, que ni siquiera las digo. 

No tiene nada que ver con qué no piense mucho. Mí mente es como un motor de F1 ( y no un V6 como los que usan actualmente, sino un V10) martillando pistones a 9000 revoluciones por minuto. no hay segundo en el que deje de pensar. y es cierto, la gran mayoría del tiempo, es exhaustivo, pero vale la pena si es esta mente la que me hizo madurar tanto a tan temprana edad.

Si bien no tengo muchas cosas que contarte actualmente, porque mí vida es un encefalograma bastante estable, si quiero pedirte, si eso significa en alguna forma que me vas a responder o vas a intentar satisfacer mis pedidos.

no te exijo nada, pero voy a aprovechar para citarte; "pidan y se les dará, busquen y encontrarán" (vos lo dijiste, no yo)

Quiero, Señor, amigos. Pero no amigos como yo los entiendo, amigos como los que vos tuviste. Amigos que sean realmente, almas gemelas para mí. Ese tipo de personas que te motivan a mejorar y que te hacen pensar que tal vez todo es un rompecabezas perfecto en el que vos estuviste cuando era el momento. Dame amigos así señor, en los que yo pueda confiar como me gusta que en mí confíen. Amigos con quienes pueda vivir mí vida.

Quiero, Señor, también, amor. Toda mí vida he pedido lo mismo, y ahora mismo, no por necesidad, sino por ganas y, amor, te pido conocer al amor de mí vida. No te pido tiempo, ni que sea ahora ni este año. Pero te pido que en esas casualidades que nos gusta llamar "destino" y solo vos conoces y dirigis, encamines mí vida de tal manera que nos encontremos los dos en el lugar indicado en el momento indicado.

Esas dos cosas te pido, señor.

Cuando vos lo veas indicado, proveemelas. 

Te Amo, José.

Comentarios

Entradas populares de este blog