Es 1 de febrero de 2023. Tengo 18 años. wow. hay tantas cosas que pensé que sería a esta edad, y tan diferente ha salido todo. 

Estoy a punto de irme a vivir a una ciudad que no conozco, y dejar atrás amigos, familia y oportunidades.

Tengo miedo, mucho miedo. Pero acaso no tenemos miedo antes de iniciar un gran viaje? es parte de vivir, y parte de arriesgarse. No volveré atrás. 

Tal vez sucede lo peor; tal vez odio el lugar, la carrera y no logro conocer a nadie interesante, tal vez, pero tal vez amo el lugar, encuentro a Dios allí también y, quien sabe, podría llegar a conocer al amor de mi vida. 

Prefiero correr. Siempre he sido el niño raro que prefería correr tras la lluvia que esconderse de ella. Es que, no es tan fascinante? he aprendido a amar la soledad tanto como a los amigos. He aprendido a disfrutar la tristeza y a entender que la vida es compleja. Y si, quiero llorar, si eso conlleva amar con todo lo que me dé. Quiero sufrir, si es la alternativa a no sentir nada. Quiero aferrarme a Dios y desaferrarme de todo. quiero correr tras la lluvia y sonreír cuando aparezca el arcoiris.

Soy un romantico, y muchas veces dejé de ser el niño cursi y sensible que era antes. Pues ya no. tal vez es cursi, pero estoy enamorado de la vida, y, aunque muchas veces lo he sufrido, estoy muy enamorado de los humanos. 

Quizas por eso busco una persona que me entienda, porque más alla de todo, me siento solo con mi amor. Es cierto, no puedo aguantar hasta ir al cielo, si es que Jesús me da gracia para llegar, pero como amo vivir, y como amaría vivir al lado de alguien a quien no pueda descifrar, con quien  me pueda sentir vulnerable hasta no poder, y por quien daría mas que mi vida.

Enamorado de la vida, enamorado de Jesús.

Quiero amar hasta que no quede gota de sangre en mí.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Jesús